El Arte Como Acción Relacional. “Lo que el alma hace por el cuerpo, es lo que el artista hace por su pueblo.” Gabriela Mistral Quiero comenzar el año compartiendo una reflexión en tres movimientos sobre mi práctica profesional. Es una reflexión que he pensado durante mucho tiempo, que ha ido tomando forma en retazos de notas, conversaciones, experiencias y dudas, y que hoy intento ordenar por escrito. El primer movimiento se refiere a los saberes del arte que son aplicables a la vida cotidiana en las comunidades y que se transmiten a través de la educación artística, aun cuando el objetivo no sea formar artistas. El segundo se detiene en la posibilidad —real y concreta— de que niñas, niños y adolescentes (NNA) a quienes acompañamos en clases, experiencias, laboratorios, talleres o cursos, encuentren en el arte un camino de vida. El tercero sostiene que, precisamente por ello, es indispensable que quienes están al frente de procesos de educación artística asuman con conciencia y comprom...
Había una vez una niña llamada Martha, que vivía en un lugar donde el viento danzaba entre los árboles y el sol dibujaba sombras en el suelo. A Martha le encantaba moverse, pero sentía que a veces las palabras no eran suficientes para decir lo que llevaba en su corazón. Un día, vio a su padre tocar el piano. La música flotaba en el aire como el viento y Martha sintió algo especial. "¿Y si mi cuerpo pudiera ser como la música?" pensó. Desde ese momento, empezó a observar cómo se movía el mundo: el agua del río, las hojas al caer, las personas al caminar. Todo parecía contar una historia con movimiento. Cuando creció, Martha viajó a una gran ciudad para aprender a bailar. Pero sus maestros le decían que debía seguir reglas muy estrictas. Ella intentó hacer lo que le pedían, pero en su interior sabía que la danza era más que pasos y giros. Era una forma de sentir y de contar historias sin palabras. Un día, tomó una tela larga y suave, la envolvió alrededor de su cuerpo y comen...
I Somos las nuevas Polinizadoras, las demás están en confinamiento, nadie puede salir aún, aún nada es seguro. Adentro viven, sobre viven, solo las Cuidadoras Recíprocas: holobiontes que cuidan de holobiontes, seres que tenían en su información genética la memoria de amar. No hubo exterminio, los holobiontes fueron muriendo de camino al Gran Árbol -nuestro refugio- no es culpa de nadie, simplemente algunos no tenían las características necesarias para sobrevivir un viaje tan largo y a pesar de toda la ayuda brindada, murieron. Las Cuidadoras Recíprocas sostienen una red de afectos y cuidado que las mantiene a todas activas y felices poniendo siempre en el centro la dignidad de nuestra familia multiespecie. A nosotras las Nuevas Polinizadoras nos fue conferida una energía y la estamos propagando por Terra, las Abuelas nos la activaron, ellas saben cómo hacerlo, nosotras estamos aprendiendo, aún nos equivocamos a veces, por eso ahora po...
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